Pertenezco a los bosques, a los ríos, a la hierba húmeda, a los témpanos de hielo y al sol de primavera; pertenezco a los lobos y a los valles, al águila y a la lechuza, a los árboles y a los lagos, al mar y al desierto. Y en las noches de luna roja de agosto, mi alma ulula desconsolada porque anhela regresar a casa.
R.M.



lunes, 24 de octubre de 2011

The eye


Como a hijos pródigos, la naturaleza nos observa desde lugares insospechados pero no somos merecedores de su amor.

1 comentario:

  1. El rostro del caballero reflejaba su derrota. La armadura abollada yacía en el suelo. Con gestos pausados, dejó caer el escudo y depuso las armas. La lucha había terminado. Ya no era el señor de la tierra. Esperó clemencia de los ojos ocultos en el bosque; tendría que aprender a amar de nuevo. ► Rebis rhopografía

    ResponderEliminar