Pertenezco a los bosques, a los ríos, a la hierba húmeda, a los témpanos de hielo y al sol de primavera; pertenezco a los lobos y a los valles, al águila y a la lechuza, a los árboles y a los lagos, al mar y al desierto. Y en las noches de luna roja de agosto, mi alma ulula desconsolada porque anhela regresar a casa.
R.M.



miércoles, 9 de marzo de 2011

El carro



     La primera escapada juntos, la vez que aquel perro cazador extraviado manchó la tapiceria con la sangre de sus patas, la libertad, los sitios hermosos, las callejuelas estrechas, la lluvia furiosa, la montaña, la nieve, el perro negro sacando la cabeza por la ventanilla, los besos, las risas, las lágrimas, los pelos al viento, la perrita mareada, la angustia, la pena y la prisa para acudir a tiempo al funeral de un ser amado desde la otra punta del país, las conversaciones intrascendentes y las que no lo fueron, la media luna de miel sobre ruedas…
Nuestro viaje contigo ha terminado ya, adiós, adiós, amigo, qué agradecidos te estamos.

El vehículo de recuerdos se convierte a su vez en tan sólo un recuerdo.

Uno muy bueno que perdurará siempre.

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